Basándonos en el Manifiesto de Sevilla sobre violencia, de 1986, y la Resolución 53/243 de la Asamblea General de Naciones Unidas creemos firmemente que la Violencia se aprende y que la Paz también se aprende, por ello el ILAPyC, dedica su esfuerzo y su experiencia a la consolidación de los procesos de Paz entre Estados, facciones o cualquier tipo de confrontación bélica de ejércitos regulares o irregulares, haciendo foco en las sutiles formas que toma la "Guerra" para destruir la Paz, las “Guerras Cotidianas”, con acciones tales que impulsen la eliminación de las causas de la violencia intrafamiliar, la violencia laboral, el acoso escolar, la violencia de Género, la Discriminación en las comunidades y barriadas por diferencias étnicas, de clases sociales, de identidad Cultural, Política o Religiosa, la diversidad sexual y cualquier otra forma del pasado, el presente o el futuro, que impida remover los obstáculos para construir la Paz.